El peeling químico es uno de los tratamientos más versátiles y con mayor evidencia en dermatología estética. Mediante la aplicación controlada de ácidos sobre la piel, induce una exfoliación progresiva que estimula la renovación celular y mejora textura, tono y luminosidad. En Epiderma seleccionamos el ácido y la concentración adecuada para cada tipo de piel y objetivo terapéutico, garantizando resultados predecibles y seguros.
Los peelings superficiales producen un leve ardor durante la aplicación que cede en minutos. Los peelings medios pueden generar enrojecimiento y descamación 3–5 días. El retorno a actividades normales es inmediato en peelings ligeros. La protección solar post-tratamiento es obligatoria durante al menos 2 semanas.
Depende del objetivo. Para mantenimiento y luminosidad, 4–6 sesiones mensuales. Para manchas o cicatrices, 6–8 sesiones con seguimiento. En cada consulta evaluamos la respuesta de tu piel y ajustamos el protocolo.
Ácidos glicólico, láctico o mandélico. Exfoliación leve, sin tiempo de recuperación. Ideal para luminosidad, poros y textura.
Ácido tricloroacético. Penetra hasta la dermis superficial. Eficaz para manchas, acné activo y líneas finas con descamación visible.
De elección para piel grasa y acné. Acción comedolítica y antiinflamatoria. Limpia el poro en profundidad sin irritar en exceso.
Combinación de ácido láctico, salicílico y resorcinol. Versátil para manchas, acné y fotoenvejecimiento leve a moderado.
Protocolos específicos para hiperpigmentación, incluyendo combinación con despigmentantes previos y protección solar estricta post-procedimiento.
Superficial a medio según profundidad de la cicatriz. Se combina con Dermapen u otros tratamientos para maximizar el resultado estético.
Revierte el daño solar acumulado: manchas, líneas finas, textura irregular y pérdida de luminosidad con resultados graduales y seguros.
Zonas con daño solar frecuente. Se tratan con formulaciones adaptadas a la mayor sensibilidad de esas áreas para resultados seguros.
Depende de tu objetivo: superficial (AHA) para luminosidad sin recuperación, salicílico para piel grasa y acné, o TCA/Jessner para manchas y fotoenvejecimiento más marcado. Se define en consulta.
Los peelings superficiales producen un leve ardor durante la aplicación que cede en minutos. Los más profundos pueden generar molestia mayor, controlada con las medidas adecuadas.
Para mantenimiento y luminosidad, 4-6 sesiones mensuales. Para manchas o cicatrices, el protocolo se extiende según la profundidad del problema a tratar.
Sí, especialmente el peeling medio (TCA), que se combina frecuentemente con Dermapen u otros tratamientos para mejorar la profundidad de las cicatrices.
Sí, con formulaciones adaptadas a la mayor sensibilidad de estas zonas, que suelen presentar daño solar frecuente y responden bien al tratamiento.
Revisado por la Dra. Laura Ximena Torres, Especialista en Dermatología — Universidad del Valle, Cali.
Aviso: Todos los tratamientos ofrecidos por Epiderma son realizados por especialistas certificados y están diseñados para promover el bienestar de la piel. Los resultados pueden variar según las características individuales de cada paciente. Recomendamos consultar a un médico para información personalizada y antes de iniciar cualquier tratamiento.