Los tatuajes son permanentes — hasta que no lo son. La tecnología láser actual permite eliminar o aclarar significativamente tatuajes de todos los colores mediante pulsos de luz que fragmentan los pigmentos sin dañar la piel circundante. En Epiderma realizamos el proceso en sesiones progresivas, con protocolos adaptados al tipo de tinta, antigüedad del tatuaje y características de tu piel.
Depende del tamaño, colores, antigüedad y tipo de tinta. En promedio, un tatuaje negro de tamaño medio requiere entre 6 y 12 sesiones espaciadas cada 6–8 semanas. Cada sesión fragmenta el pigmento y el sistema inmune lo elimina gradualmente entre citas.
Se aplica anestesia tópica antes de cada sesión. Con el protocolo adecuado, el riesgo de cicatriz es mínimo. Es normal enrojecimiento, inflamación leve y costras que desaparecen en 7–10 días. El resultado final se evalúa 3–6 meses después de la última sesión.
Tintas de alta concentración y distribución uniforme. Responden bien al láser, aunque requieren más sesiones por la densidad del pigmento.
Tintas irregulares y superficiales. Generalmente responden más rápido que los profesionales por la menor concentración del pigmento.
Pigmentos cosméticos con comportamiento diferente al de las tintas tradicionales. Requieren evaluación previa y protocolo específico.
Los colores distintos al negro responden a longitudes de onda específicas del láser. La evaluación previa determina el protocolo correcto.
Cuando el objetivo es preparar la piel para un nuevo diseño, el aclarado parcial puede lograrse en menos sesiones que la eliminación total.
Cuello, cara, muñecas, pies. Requieren anestesia tópica y mayor cuidado post-tratamiento por la sensibilidad de esas áreas.
Los tatuajes más antiguos suelen responder mejor al láser por la degradación natural del pigmento acumulada con el tiempo.
Algunos pigmentos, especialmente rojos, pueden causar reacción. La evaluación previa permite anticipar y manejar el riesgo adecuadamente.
Depende del tamaño, colores, antigüedad y tipo de tinta. En promedio, un tatuaje negro de tamaño mediano requiere entre 6 y 10 sesiones espaciadas cada 6-8 semanas.
Se aplica anestesia tópica antes de cada sesión. Con el protocolo adecuado, la molestia es controlada y bien tolerada por la mayoría de los pacientes.
Sí, los colores distintos al negro responden a longitudes de onda específicas del láser. La evaluación previa determina la combinación de tecnologías necesaria.
Con el protocolo adecuado y cuidados post-tratamiento, el riesgo de cicatriz es bajo. Puede haber cambios temporales de pigmentación en la zona tratada.
No exactamente. Los pigmentos cosméticos de la micropigmentación de cejas tienen un comportamiento diferente al de las tintas tradicionales y requieren evaluación específica antes del tratamiento.
Revisado por la Dra. Laura Ximena Torres, Especialista en Dermatología — Universidad del Valle, Cali.
Aviso: Todos los tratamientos ofrecidos por Epiderma son realizados por especialistas certificados y están diseñados para promover el bienestar de la piel. Los resultados pueden variar según las características individuales de cada paciente. Recomendamos consultar a un médico para información personalizada y antes de iniciar cualquier tratamiento.